lunes, 20 de julio de 2009

Educación y Sociedad

Cartel creativo diseñado por Ma. Lilia Viveros y Edoardo Villegas





15 de junio de 2009 en el Primer Encuentro Nacional, SOCIEDAD Y EDUCACIÓN, organizado por el Cuerpo Académico REDES PARA EL DESARROLLO. CULTURA, CIENCIA Y TECNOLOGÍA EN TRANSDISCIPLINARIEDAD

sábado, 18 de julio de 2009

Meditaciones en torno a la participación de los entes públicos en el proceso de Educación en la Sociedad mexicana
María Lilia VIVEROS RAMIREZ
Julio 2009

La educación es el desarrollo en
el hombre de toda la perfección
de que su naturaleza es capaz.
Immanuel Kant


Sumario
Introducción, I. Exposición problemática y conceptual,
II. Entes Públicos y Educación, III. Conclusión.
[1].

La Dra. Miriam de los Ángeles Díaz Córdoba, en versión libre, explica que la inteligencia es la capacidad del ser humano para resolver problemas, y sumándome a tal propuesta, considero que la educación es la herramienta necesaria para perfeccionar tal capacidad. Si se considera al educacional desde una visión amplia, se debe contemplar como la suma de la instrucción formal o escolar y la educación informal o de socialización, por medio de la cual los individuos logran, haciendo uso de su inteligencia, subsistir y progresar como sociedad.

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece la educación primaria y secundaria como obligatoria, a partir de la adición y reforma de doce de noviembre de dos mil dos, sin embargo, es una norma imperfecta al no contemplarse sanción alguna a su incumplimiento.

Asimismo, la Ley General de Educación, segundo párrafo del artículo 2º, establece:
La educación es medio fundamental para adquirir, transmitir y acrecentar la cultura; es proceso permanente que contribuye al desarrollo del individuo y a la transformación de la sociedad, y es factor determinante para la adquisición de conocimientos y para formar a mujeres y a hombres, de manera que tengan sentido de solidaridad social.

Del análisis a dicho artículo, tenemos que se plantea a la educación como el medio fundamental para adquirir, transmitir y acrecentar la cultura, surgiendo de este modo un nuevo planteamiento: determinar los límites del término cultura, así como su relación directa con el desarrollo permanente del individuo y la transformación de la sociedad.

Cultura es un término multívoco que puede referirse a una acción o un producto, en ambos casos se entrama una serie de acciones que están íntimamente relacionadas con la educación y la expresión de belleza del ser humano, todas estas acciones se explican, complementan y construyen de forma simbiótica.

Los españoles Javier García Castaño, Rafael A. Pulido Moyano y Ángel Montes del Castillo en su artículo “La educación multicultural y el concepto de cultura”
[2] señalan:
Es necesario insistir en el concepto de cultura como algo difuso, inacabado y en constante movimiento. Desde los conceptos de cultura que sustentan a ciertos modelos de educación multicultural, no cabe la posibilidad de dudar siquiera de que se pueda delimitar la cultura. Ante esta dificultad, la operación que algunos realizan consiste en identificar cultura con grupo étnico. Esta primera identificación va seguida de una segunda aún más compleja: identificar pluralidad de grupos étnicos con pluralidad cultural.

Por tanto, si se considera que cultura es un término muy amplio y que se encuentra en constante movimiento, cabe la posibilidad de que la educación formal o escolar no sea la única forma de adquirir, transmitir y acrecentar la cultura, como lo indica el artículo 2 de la Ley General de Educación.

Finalmente, si nos referimos a la multiculturalidad de una sociedad, estamos realizando un acercamiento a sus subgrupos que la componen, a mayorías y minorías, que por características explícitas y manifiestas hacen que se distingan unos de otros. A veces se encuadra lo multicultural como propio de los pueblos indígenas, nos imaginamos comunidades de raíz náhuatl, enclavados en pintoresca Sierra de Zongolica, o se piensa en las tradiciones de los pueblos Totonacos que sobreviven alrededor del Tajín, sin embargo, multiculturalidad implica todas estratificaciones y subdivisiones de la cultura dentro de una nación.

Esto significa, que un Estado no debe de conformarse con impartir educación formal a través de las escuelas en sus diferentes niveles, ni tampoco vanagloriarse de ser defensor de la multiculturalidad por enarbolar como estandarte nacional el folklore y las tradiciones de sus pueblos primigenios.

II. ENTES PÚBLICOS Y EDUCACIÓN

Casi siempre que se habla de Educación en México se relaciona directamente a la función del Estado derivada de la garantía constitucional consagrada en el artículo 3º, regulada o reglamentada por la Ley General de Educación, se piensa en la Secretaría de Educación Pública, las instituciones autónomas de enseñanza superior y las secretarías encargadas de tal encomienda en todas y cada una de las entidades federativas, así como sus propias instituciones autónomas y las obligaciones contraídas por los municipios constitucionalmente, las cuales son bastante limitativas y precarias como consecuencia de sus infortunios económicos.

El Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012
[3] implementado por Felipe Calderón Hinojosa, actual titular del Poder Ejecutivo, el rubro relativo al Desarrollo Humano Sustentable, establece:

Los problemas sociales, políticos y económicos de nuestro país están íntimamente relacionados. Por ello, los grandes grupos de políticas públicas propuestos en este Plan son complementarios para resolver los problemas de pobreza, marginación y falta de oportunidades en todos los ámbitos. En la ejecución de este Plan, se utilizarán todos los instrumentos del Estado para avanzar simultáneamente en los cinco ejes de acción, y para alcanzar el Desarrollo Humano Sustentable que queremos para los mexicanos de hoy y los de las nuevas generaciones por venir.

En la transcripción anterior encontramos que el Ejecutivo propone la utilización de todos los instrumentos del Estado para alcanzar el Desarrollo Humano Sustentable, sin embargo, las dependencias o entes públicos que no se encuentran bajo el rubro de educación, consideran que su función sustantivan no tiene nada que ver con el enseñar al que no sabe.

Si bien es cierto tenemos un afortunado conjunto de servidores públicos comprometidos con la sociedad, comprometidos y enamorados de lo que hacen, también tenemos que existe un lamentable burocratismo en nuestro país, dentro del cual, al funcionario públicos sólo le importa realizar su trabajo de forma mecánica, asignando números, poniendo sellos, despachando oficios, resolviendo casos, archivando expedientes, es decir, hay una deshumanización.

Parece ser, que se deja de lado el impacto que tiene para los individuos acercarse a una entidad pública, considero que desde el punto de vista del servidor público se nulifica, en la mayoría de los casos, la capacidad que tienen sus palabras, el impacto que causarán en el usuario, sin embargo, los comentarios de quienes representan al Estado en los cargos públicos, por sencillos y modestos que éstos sean tienen un gran poder de penetración. Las explicaciones, advertencias, manifestaciones que emite cualquier representante de un ente público, tiene la característica de representar a la autoridad, al Estado mismo, por tanto, los ciudadanos que reciben el servicio o la atención, consideran tales exposiciones como una verdad.

De lo anterior, se plantea si dentro del papel de todos y cada uno de los funcionarios y trabajadores al servicio del Estado, en cualquiera de sus niveles, cabe el educar a los individuos para lograr encaminar las acciones de los mexicanos, cuando se plantea a los servidores públicos la posibilidad enseñar o educar a las personas que atiende, a modo que entiendan el fondo o la forma en como se debe de realizar tal o cual procedimiento, nos encontramos con que se sorprenden y enfadan, llegando incluso a manifestar que su trabajo no es educar a la gente.

Considero, sin embargo, que el contribuir activamente todo el aparato burocrático para que se genere una nueva cultura, permitirá que se consolide una sociedad con un Desarrollo Humano Sustentable como lo plantea el Plan Nacional de Desarrollo, tendiente a promover que los individuos actúen con responsabilidad y resuelvan problemas prácticos, se mejoren las condiciones de solución de conflictos y se libere, en cierta medida, la carga de dependencia en la intervención del Estado. Librando al sistema de las prácticas de corrupción, que provoque una reacción en cadena que permita recorrer el velo de la ignorancia que mantiene en penumbras a nuestra sociedad en materia jurídica, esclava de la corrupción y víctima de la manipulación de intereses políticos perversos y mercenarios.

III. CONCLUSIÓN
La responsabilidad de la educación de un país, más allá de las formas escolarizadas y los valores transmitidos generacionalmente, recibidos en el seno familiar, considero que debe de recaer en una acción solidaria de todos los mexicanos, pero de modo comprometido e indiscutible en los entes públicos del país.

IV. FUENTES
GARCÍA CASTAÑO, F. Javier, et. al. “La educación multicultural y el concepto de cultura”, Revista Iberoamericana de Educación (Ejemplar dedicado a la Educación Bilingüe Intercultural) (en línea), Nº 13, enero-abril 1997, Págs. 223-255, PDF, disponible en: http://www.rieoei.org/oeivirt/rie13a09.pdf, Consultada: 12 de junio de 2009, ISSN 1022-6508.

PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA, Plan Nacional de Desarrollo, México, 2007-2012, (en línea) Consultado: 19 de junio de 2009. Disponible en:
http://pnd.calderon.presidencia.gob.mx/index.php?page=confianza-en-las-instituciones-publicas

SÁNCHEZ MARTÍNEZ Mariano y María Jesús Ordóñez, “La educación en la sociedad multicultural”, Papers: revista de sociología, (en línea), Nº 53, 1997, Págs. 139-148, PDF, disponible en: http://ddd.uab.es/pub/papers/02102862n53p139.pdf, Consultada: 11 de junio de 2009, ISSN 0210-2862.





[1] Por ejemplo, en la teoría católica-apostólica-romana, tenemos dentro de las siete obras espirituales de la misericordia el precepto que reza: enseñar al que no sabe, mediante la cual, el individuo creyente y profesante de la fe católica queda obligado a ayudar al prójimo.
[2] Cfr. GARCÍA CASTAÑO, F. Javier, et. al. “La educación multicultural y el concepto de cultura”, Revista Iberoamericana de Educación (Ejemplar dedicado a la Educación Bilingüe Intercultural) Nº 13, enero-abril 1997, p. 234.
[3] Presidencia de la República, Plan Nacional de Desarrollo, México, 2007-2012, (en línea) Consultado: 18 de junio de 2008. Disponible en: http://pnd.calderon.presidencia.gob.mx/index.php?page=confianza-en-las-instituciones-publicas.




INTRODUCCIÓN
Cuando en charlas informales o dentro del aula se aborda el tema relativo a los obstáculos para el desarrollo de nuestro país o se busca el origen de la crisis financiera o política, casi siempre, se termina achacando el origen de los mismos a los fallos de la educación. Lamentablemente, la culpa de tal aseveración va a dar a los maestros de carrera y a las instituciones de educación superior, nos conformamos con señalar dichos fallos, encogernos de hombros y creer que no podemos hacer nada al respecto, pues se visualiza como un problema titánico, lejos de nuestro alcance y muy complicado para abordar, pues se imagina tan grande como la propia diversidad cultural de nuestro país, se asume como una penitencia histórica o se confunde en el horizonte con la corrupción del gremio magisterial.


Desde la función docente, acusados con tales culpas, hacemos un gran esfuerzo cada día, el cual, da sus frutos cada verano. En el presente trabajo, planteo como detonador para las meditaciones que se expresan y comparten en el cuerpo del presente instrumento lo siguiente: ¿La educación formal o escolarizada es el único factor ó la única posibilidad de hacer que una sociedad se desarrolle y progrese?


Considero que la vocación de enseñar, educar, compartir, proteger, es propia al género humano, forma parte de la conciencia de la evolución y del sentimiento de conservación de la especie, sin embargo, a partir de la configuración del Estado constitucional moderno, tal compromiso se traspasa a los planteles educativos creados para garantizar a la educación como un derecho, sin embargo, en nuestros días existe la creencia de que la educación sólo debe de provenir del Estado a través de los planteles educativos, lo anterior, lo estimo como una situación limitativa para el desarrollo de una sociedad.


I. EXPOSICIÓN PROBLEMÁTICA Y CONCEPTUAL


En la mayoría de los foros académicos los profesores disertan sobre sus anécdotas, experiencias, investigaciones y experimentos que realizan en su gran laboratorio de actuación: el aula. Sin embargo, en el presente trabajo, se invita a la observación del proceso educativo en un campo más amplio. ¿Por qué circunscribir la educación al aula? y ¿Por qué asumir toda la responsabilidad social los profesores?


La Real Academia de la Lengua española en la vigésimo segunda edición de su Diccionario nos proporciona para el vocablo educar, en su primera acepción, la acción de dirigir, encaminar y/o doctrinar; en una segunda acepción, tenemos para educar el desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del niño o del joven por medio de preceptos. De lo anterior, encontramos que la primera propuesta resulta demasiado general e indeterminada; en cambio la segunda, resulta demasiado concreta toda vez que circunscribe la acción de educar a las facultades intelectuales y morales, delimitándolas de igual forma, a los destinatarios conformados por el grupo que comprende a los niños y jóvenes.
Lo anterior, nos deja bastante insatisfechos para fines del planteamiento problemático, por tanto, se propone comprender a la acción y efecto de educar como un proceso mediante el cual el ser humano se perfecciona a sí mismo y a los demás, a través de cualquier mecanismo formal o informal, medio de información y/o como resultado de la interrelación entre los individuos. Es decir, se plantea como un proceso constante y permanente, como una necesidad metafísica del ser humano

martes, 14 de julio de 2009

La difusión de la cultura y Las ciencias jurídicas

María Lilia VIVEROS RAMIREZ

Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.
Albert Einstein

RESUMEN
Quebrantando el paradigma de que los problemas o conflictos jurídicos sólo deben ser resueltos por abogados, se propone que haya una comunión entre las disciplinas artísticas y jurídicas que permitan la sensibilización de alumnos y profesores para que se logre un desarrollo, fomento y difusión de la cultura jurídica.

INTRODUCCIÓN
El veintiocho de agosto de 1944 en las bases legales de constitución de la Universidad Veracruzana, se estableció como uno de sus fines primordiales el fomento de la cultura, así es como nace la constante preocupación por desarrollar, mantener e innovar en la generación y difusión de la cultura y las artes en el Estado de Veracruz. Cabe destacar que los diferentes órdenes de gobierno de esta casa de estudios velan, con gran devoción, tal designio institucional.
En el exitoso logro de proyección y posicionamiento en el plano nacional e internacional de la universidad se debe, en gran parte, a la hermosa y amorosa labor de las bellas artes, tal situación, ha valido como una de las principales cartas de presentación y reconocimiento, de la que todos nos sentimos muy orgullosos.
El presente Foro deja manifiesta la directriz de la administración, encabezada por el Dr. Arias Lovillo, para garantizar un ambiente de apertura y participación de toda la comunidad universitaria, fomentando las condiciones necesarias para colaborar activamente en el engrandecimiento del Lis de Veracruz.

PLANTEAMIENTO
Desde la Facultad de Derecho he observado cómo muchos estudiantes dentro de sus proyectos de investigación de clase proponen la difusión del conocimiento que van adquiriendo; lamentablemente estos proyectos, en su mayoría, quedan en un borrador y en un insatisfecho deseo de ser compartidos con la sociedad, muy probablemente por no saber cómo acercarlos o por qué medio compartirlos, así como la dura realidad del estudiante de no poder ejecutar muchos de sus sueños por falta de presupuesto.
Se tiene la creencia de que los problemas jurídicos sólo deben ser resueltos por abogados, ya que si esto no fuera así, nos quedaríamos sin campo de trabajo. Sin embargo, al resultar ser la sociedad nuestro destinatario final de la labor sustantiva de la Universidad Veracruzana, cabe preguntar ¿Podemos y debemos los estudiosos de la ciencia del derecho contribuir de forma activa en la construcción y transformación de la cultura de nuestra sociedad?
Cultura es un término que sufre de vaguedad y puede ser aplicada a una infinidad de disciplinas y con multiplicidad de fines, de esta manera, derivamos el término de cultura jurídica, el cual, lo defino como el conjunto de creencias, conocimientos legales y formas de solución de conflictos que cada individuo posee como parte de su bagaje educacional, compuesto por el conjunto de conocimientos adquiridos de manera formal e informal y del cual dependerá, en gran parte, su comportamiento en sociedad.
Considero que si uno de los fines de la universidad es el fomento de la cultura, dicha actividad debe ser considerada como una encomienda para todas y cada una de las disciplinas que habitamos bajo este generoso techo.

PROPUESTA
Se vislumbra que dentro de espacios multidisciplinarios se propicie un acercamiento entre las maravillosas disciplinas artísticas y la ciencia jurídica, que provoque la sensibilización y transformación de alumnos y profesores de la ciencia del derecho para que se produzcan y obtengan instrumentos de difusión, a través de las distintas manifestaciones del arte, de conocimientos jurídicos básicos a la sociedad.
Se contempla que dicha actividad no se circunscriba o limite a los derechos humanos, sino que se provoque una reacción en cadena que permita recorrer el velo de la ignorancia que mantiene en penumbras a nuestra sociedad en materia jurídica, esclava de la corrupción y víctima de la manipulación de intereses políticos perversos y mercenarios.

CONCLUSIÓN
Tenemos mucho que aprender unos de otros al interior de la propia universidad, considero que contamos con material humano y material suficiente para lograr los sueños, que de cara al nuevo milenio, son abrazados por todos y cada uno de quienes colaboramos en nuestra alma Mater, el sueño de vivir en una sociedad armoniosa. El compromiso de los juristas de hoy debe de radicar en lograr que los problemas cotidianos de una sociedad, puedan ser manejados por los propios individuos que los padecen.

María Lilia Viveros Ramírez (Marily Viveros)

María Lilia Viveros Ramírez
(Marily Viveros)

Es Doctora y Licenciada en Derecho por la Universidad Veracruzana (UV). Docente certificada en Derechos Humanos por la SETEC. Cursó Diseño de políticas de igualdad de género y construcción de Indicadores de Género en la Asociación Argentina Comunicación para la Igualdad.
Es catedrática por oposición de Filosofía del Derecho y Derechos Fundamentales en la UV e invitada en las cátedras de Metodología Jurídica y Argumentación Jurídica en el Colegio de Veracruz. Trabajó como consultora externa del Instituto Veracruzano de las Mujeres en donde realizó trabajos de armonización legislativa con perspectiva de género. Ha dirigido más de diez tesis de licenciatura y maestría, y se encuentra en proceso editorial su libro: Discurso judicial, Derechos Humanos y argumentación (ISBN: 978-607-8445-55-4). Ha publicado en diversas revistas con ISSN en temas de Derechos Humanos. Ha desempeñado diversos cargos en el Poder Ejecutivo y en el Poder Judicial, iniciando su vida profesional en 1998 como Jefa del Departamento de Equidad y Género del Instituto de la Juventud Veracruzana. Actualmente se desempeña como abogada postulante en materia familiar con temas que involucren mujeres, niñas, niños y adolescentes.

Imparte conferencias en los siguientes temas: Derechos Humanos, Igualdad y perspectiva de Género, Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

Fue Consejera Alumna de la Facultad de derecho de la UV (1997-1998).

Ha participado como relatora, moderadora y conductora en 
Congresos académicos nacionales e internacionales.

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